Los Disparates de RisckyLu – Reseña Turística de un viaje de Autodescubrimiento (relato corto).

Reseña Turística de un viaje de Autodescubrimiento.
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Me gusta viajar, aprender nuevas culturas y maneras de ver el mundo, me gusta infiltrarme entre las callejuelas y arrabales de otras regiones para poder conocer a detalle como las personas que habitan en dicho lugar piensan, viven y comparten con su entorno. Es gratificante explorar la anatomía de nuestro pequeño planeta; a pesar de estas aseveraciones también es cierto que si deseas conocer bien este pequeño mundo en el que nos encontramos, primero es tu deber conocerte a ti mismo, y así poder comprender mejor el resto de detalles que la vida nos regala, o bueno así lo creo yo.

 

En vista de esta creencia tan arraigada en lo mas profundo de las telarañas que componen mis pensamientos mas morbosos, decidí adquirir un boleto(bien caro que me salio, no sabia que fuera tan costoso) para explorar los rincones mas recónditos y misteriosos de mi persona. Seria un viaje turístico al interior de mi cuerpo y mis pensamientos, todo en primera clase porque a veces uno debe darse un gusto y mas si es para conocerse mejor.

El viaje lo organicé con una empresa pionera en esta clase de aventuras, el viaje consta de tres paquetes, el primer paquete es un viaje a la superficie cutánea de nuestro cuerpo, el segundo es un viaje a interior de nuestro organismo y el tercero es una aventura cósmica a lo mas profundo de tu conciencia, yo tomé el paquete de todo incluido; hospedaje, comida y los tres recorridos, seria una experiencia enriquecedora seguramente.

El recorrido por mí mismo hecho por mí mismo valga la redundancia, comenzó cuando arribamos a mi ombligo que era como el centro de hospedaje y alojamiento, luego del desayuno tomé un pequeño safari a través de las extensas dunas de mis tejidos epidérmicos, exploré las colinas y promontorios de mi región lumbar, me asombre con las enormes lagunas oscuras de mis ojos, exploré las cuevas de mis fosas nasales y descubrí áreas de el exterior de mi organismo que no sabia que existían, solo cocientes de ellas gracias a la brisa de la vida cotidiana. Lo único que no pude explorar fueron las colinas rocosas de mi rodilla derecha que se encontraba cerrada por reparaciones, puesto que el día anterior me había caído y aporreado en dicha zona.

 

Al tercer día me aventuré hacia el interior de mi propio organizo, la verdad es que sin los avances de la ciencia y la alta tecnología esta clase de viajes seria algo solo real en nuestras alocadas conciencias.  Me adentré en mí desde las fosas nasales, recorrí la larga carretera de la vena cava inferior, observé la intrigada estructura que componían mis huesos, me asombre con la gran fortaleza del tejido muscular que envolvía mis extremidades inferiores, exploré el bulevar central de la región toxicara, recorrí el paseo del pericardio y fui al concierto de latidos del corazón que estaba pautado para las 4 de la tarde, luego de una cálida velada en la región frontal de mi cráneo, tocaba acostarse temprano para tomar el crucero a primera hora hacia las aguas mas turbias de mis pensamientos.

 

Luego de que el crucero zarpó recibí un mensaje de la compañía que organizó este viaje para mí diciendo que el viaje al interior de mis pensamientos podría traer consecuencias para mi salud ya que quizás no podría aceptar las cosas que allí vería. Al llegar a mi subconsciente descubrí que la compañía no estaba exagerando, me sorprendí de una gran cantidad de cosas, me asombró los grandes cúmulos de empatía que encontré en mi mismo y que no sabia que allí estaban, según el guía de turno se encontraban en peligro de desaparecer, me asombré también de las cataratas de egoísmo y desconfianza que yacían dentro de mí, sin mencionar la enorme, prominente, majestuosa, hermosa e imponente montaña de mi ego que sobresalía como una enorme aguja blanca desde las profundidades del océano de mi mente y atravesaba las grandes nubes por las que sobrevolaban mis dudas y divagaciones, estas ultimas eran la fauna mas abundante del lugar, conocí tantas cosas de mí en aquel ultimo recorrido que la mente me quedó hecha estragos.

 

Una vez terminado el viaje, regresé a casa muy satisfecho de la aventura aunque sin ansias de volver a adentrarme en mí mismo porque salí de allí con mas dudas sobre mí que con conocimiento de mi ser. La compañía de viajes se llama En Ti Mismo Tour´s, realizan viajes al interior de tu persona todos los años y tienen buenas tarifas y promociones, recomiendo los paquetes opcionales de “Viaje a los Pulmones de un Fumador Empedernido”  y “Asi esta tu Hígado de Noche” Experiencias inolvidables y únicas para los amantes del vicio y la vida nocturna y también recomiendo encarecidamente el full day de “Las Retinas de un Miope” una experiencia enriquecedora aunque cuesta mucho verla bien.  

 

En definitiva un viaje de autodescubrimiento en todos los sentidos vale la pena, espero les haya gustado mi humilde reseña y que se animen a emprender esta aventura en sus próximas vacaciones.

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Los Disparates de RisckyLu – Extrañas Desapariciones de Objetos Cotidianos (Relato).

Extrañas Desapariciones de Objetos Cotidianos.


Soy un hombre de gustos sencillos, me gusta mi café bien caliente por la mañana, mi otra taza de café en la tarde y mi otra taza de café aun mas grande por la noche, mi cigarrillo bien guardados en su cartucho como si fueran las balas de un revolver, y es que la verdad no guardan muchas diferencias, me considero una persona que tienen sus pensamientos en orden, y mas que sus pensamientos, su habitación.

 

Soy de aquellos que tienen su habitación como una catedral, inmaculada y limpia, todo en su lugar, cada objeto en mi habitación, desde la ropa de mi armario hasta mis lapices y mis libros perfectamente ordenados en mi estante, nada jamas esta fuera de su lugar, todos los objetos responden a una suerte de coexistencia armónica absoluta. Sin embargo hay un objeto de esos que se resiste fieramente a ser domado y puesto en el carril de la decencia y la sociedad útil que domina el ecosistema de mi habitación, dicho objeto es el control del televisor.

 

A diferencia de los demás objetos este no se queda quieto jamas, no importa donde lo ubique o que lugar estratégico le designe, su comportamiento rebelde y anárquico lo hace cambiar del lugar designado siempre que tiene oportunidad, lo que mas me disgusta de este rebelde sin causa, habitante de mis dominios es que siempre se esconde en los lugares mas irregulares; bajo la cama, entre los libros, dentro de los vestidos de las almohadas (no solo es escurridizo sino que también es un pervertido), incluso tiene la osadía de emigrar de mi habitación hasta la habitación de mis padres o mi hermano ayudado por los anteriores mencionados que tienen el atrevimiento de entrar a mis dominios sin tocar la puerta para secuestrar a susodicho objeto,  por algún extraño motivo de la condición humana nunca son capaces de devolverlo, es en esos momentos cuando es mas difícil encontrarlo ya que el muy vivo tiende a desaparecer en aquellas inhóspitas habitaciones donde el orden esta corrompido, sin embargo yo soy mucho mas listo y logro siempre dar con su paradero.

 

Nunca se queda quieto y es un objeto absolutamente incorregible, a veces organiza operaciones terroristas junto con el corta uñas, el bolígrafo, el encendedor y las llaves de mi casa; los típicos rebeldes sin causa y es que en toda familia los hay,  sus diabólicas andanzas consisten en desaparecer en simultaneo, haciendo de mi vida una búsqueda incesante de mis pertenencias y un pequeño infierno cotidiano, no quiero señalar a nadie pero estoy casi seguro que alguna de las personas con las que convivo en esta  casa es la responsable de este desastre… O quizás ya me estoy volviendo loco o paranoico y soy yo el que no sabe donde deja estos singulares objetos. Me atrevería a decir que la ultima afirmación es una tontería ya que yo jamas olvido donde dejo nada.

 

Un día llegué a casa de las labores de la rutina, abrí la puerta de mi hogar, me dirigí a la cocina me serví un vaso con agua que me bebí de una sola sentada, encendí un cigarrillo y luego me serví un poco de café, me dispuse a cruzar la frontera hacia mu habitación, al llegar noté algo completamente inusual, el control del televisor, ese objeto que siempre tiende a desaparecer, estaba justo donde lo dejé. Miré hacia los lados atónito, pensé que se trataba de una trampa, me dispuse a mirarlo de manera amenazante como por 10 minutos, temía que en lo que me diera la vuelta o apartara la mirada el muy condenado desaparecería de nuevo, el impacto de encontrar aquel objeto en su sitio fue tal que enloquecí por unos segundos y comencé a quebrar el orden de mi habitación, arrojé la ropa de mi armario al piso, la estantería donde mis libros estaban perfectamente ordenados pasó a ser una sede de coas y de libros amontonados mal acomodados, los lapices y revistas volaron por toda la habitación, tal fue el impacto que despojé a mi cama de sus sabanas la dejé semidesnuda  para luego tumbarme sobre ella hasta el día siguiente.

 

Cuando me levanté había perdido el conocimiento del extraño suceso ocurrido el día anterior, creí que se trataba de un sueño hasta que elevé la mirada y vi con sorpresa el desastre que ahora era mi habitación, por un momento pensé que estaba durmiendo en la habitación de mi hermano, pero mi sorpresa mas grande fue encontrar al pequeño rebelde del control de la televisión justo en el mismo sitio donde lo había dejado nuevamente como si se estuviera burlando de mí y es que hay objetos que son increíblemente incorregibles como eso que dejas en un sitio y tienen a aparecer en otro.

No te pierdas de los nuevos canales de programación. Imagen: Joan Romerofuente


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Los Disparates de RisckyLu – El Dilema del Paraguas (Relato).

El Dilema del Paraguas.


Últimamente en lo que va de estos días de semana ha llovido con bastante frecuencia, es curioso, cada vez que despierto asomo al balcón y miro las nubes tornarse de un intenso gris, luego las veo descender lentamente a las faldas de las colinas circundantes y me digo a mi mismo “parece que hoy lloverá, tendré listo el paraguas”. Tantas veces me digo lo mismo que en ocasiones apago mi cerebro para evitar que me moleste con ese tan repetido mensaje, tengo mejores cosas en que pensar para preocuparme por cosas tan mundanales.

 

Me gusta caminar, así ha sido siempre y la lluvia o el mal tiempo jamas han sido un obstáculo que me impida abrazar las improvisaciones del día a día; así que cuando toca aventurarme por las truculentas y sinuosas calles de la ciudad de Caracas lo hago sin pensar demasiado en lo que debo llevar en los bolsillos. Las distracciones pueden ser un problema, aveces tropiezo sin querer con gente que esta de muy mal humor, algún obsequio en el suelo dejado por un perro callejero o de algún animal un poco mas antropomorfo pero menos civilizado, todo por andar distraído entre los pasillos internos que recorro dentro de mi mente mientras el azar me guía a donde sea que debo estar, el azar tiene siempre la mala costumbre de terminar mi camino a las puertas de un bar y de devolverme a casa hasta la coronilla de bebidas espirituosas.

 

Después de un buen rato caminando viendo como mi conciencia revolotea sobre mi cabeza, mientras el tan odiado ajetreo de la calle arrulla mis oídos con sus melodías de imbéciles en motocicleta, de personas “rematando” el ultimo caramelo de chocolate en el subterráneo, o el tan armonioso sonido de las cornetas de los autos; vuelvo a mí con una premura alarmante cuando la primera gota del mana de la vida aterriza sobre mi cara, veo el cielo oscurecer con la misma vertiginosa velocidad con la que pierdo la cordura y me digo a mí mismo “Maldita sea, olvidé el puto paraguas otra vez”

 

Cuando las gotas comienzan a animarse a caer y llega el enjambre que anuncia la lluvia, corro a refugiarme bajo alguno de los techos de los negocios o bajo la sombra que proporcionan las copas de los arboles en los días de calor, de pronto como si de un desfile de carnavales se tratase, las personas de la ciudad hacen florecer sus paraguas parece una pronta llegada de primavera, las calles poco a poco se van tornando en riachuelos hechos por la lluvia y el pésimo sistema de drenajes, y mientras espero a que escampe, esta misma se infiltra por la coraza mal trecha de mis zapatos, empapando mis calcetines, los minutos se hacen eternos y el desfile de paraguas llega a su máximo esplendor mientras yo espero a que la lluvia amaine y me deje continuar con mi camino.

 

Guardo vigía en el pequeño refugio, bajo el tejado de algún puesto de frutas y verduras, comienzan a aparecer esos mágicos seres oportunistas, vendedores ambulantes de paraguas, esos condenados artilugios de dudosa procedencia que solo duran una semana y a la siguiente ya están caducando, parásitos del ciudadano común, estafadores, me niego a darles mi dinero solo para evitar mojarme un poco. Pasan las horas, ya siendo mis pies totalmente empapados, mis lentes empañados y humedecidos; es en ese momento en el que la tentación de unirme al desfile de paraguas que caminan por la calle perdidos entre sus colores, el Dilema del Paraguas le dicen a este cosquilleo en los bolsillos y carteras…

 

Las horas van pasando lentamente, el cielo comienza a destellar con los primeros rayos que llegan fugases al suelo terrestre, mi orgullo se ve pisoteado por mis ansias de llegar a casa y asesinar el hambre que me causa estar escampando a la sombra de un puesto de frutas y verduras, saco el poco dinero que cargo en los bolsillos y llamo con señas y silbidos al primer vendedor oportunista de paraguas y le digo que me de la mejor piratería que tenga a la mano, ya con aquel artefacto de discutible calidad en mi poder, emprendo la aventura de caminar de vuelta a casa. Al llegar a ella me quito los zapatos, los exorcizo y los pongo a secar, le doy unas pequeñas caricias a mi perro que me recibe como si no me hubiera visto en diez años, tomo el paraguas, ese mismo que acabo de adquirir de manera tan indigna y poco propia de mi ser y lo coloco en el rincón de la casa donde están acomodados los cientos de paraguas productos de aquel dilema que me ataca cada vez que comienza a llover.

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Los Disparates de RisckyLu – Cuatro Cosas que Amo de mi Mejor Amiga. (Personal).

La imagen puede contener: 3 personas, incluidos Luis Enriq' y Gabriela V Franco, personas de pie y exterior

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Es sorprendente cuanta metafísica se esconde en esa palabra, amigo. Algunas personas usan esta palabra con ligereza, otras simplemente no le dicen amigo a cualquiera que pasa por su vida, ya sea para quedarse o no, lo único indiscutible para mí es que todos tenemos siempre en nuestras vidas a una persona con la que nos sentimos especialmente conectados así no tengamos total certeza de ello.

Existen personas que suelen decir que no tienen un mejor amigo, incluso otras que afirman no tener ninguno (cosa que creo nunca es verdad, todos tenemos a alguien), hay otras personas que afirman tener el mejor amigo del mundo y todas las personas que profesen dicha afirmación tienen toda la razón, amigo es una palabra tan complicada como hermosa.

Nunca se me ha dado escribir cosas cursis, no me siento cómodo con ellos y creo que nunca lo estaré pero de vez en cuando no esta demás hacer algo que salga cien por ciento de tu interior, sin filtro, como si estuvieras improvisando, suelo preparar y trabajar los artículos que escribo, creo que este es uno de esos que son mas que excepcionales porque lo escribo a medida que las palabras recorren mi sistema creativo.

Mi mejor amiga se llama Gabriela,  puedes visitarla en Steemit como @gabrielafranco, hace ya un tiempo que somos amigos y desde que la conocí algo en mi decía que nuestra relación seria especialmente excepcional y como toda persona especial para cada, quien ella tiene un sin fin de cualidades que aprecio muchísimo y quisiera presentarles algunas de ellas con las cuales creo yo, muchos de quienes de casualidades de al vida se encuentran leyendo esto apreciaran o se identificaran:

– Si te sientes mal ella tratará de apoyarte hasta donde la imaginación le alcance;

Son pocas las veces en las que suelo expresar que algo me molesta, disgusta o entristece, por lo regular son cosas que me guardo para mí pero de alguna manera ella lo nota y siempre trata de hacer que yo cambie la cara y que no me sienta del todo abatido, creo que es de las pocas personas que realmente me ha visto totalmente abatido por algo.

-Puedo contarle las cosas que me inquietan, desde lo mas insignificante hasta algo muy importante;

Quizás esto sea algo muy común en todas las relaciones personales, sin embargo para mí es un asunto particularmente especial, como ya dije antes, me cuesta expresar como me siento y siempre prefiero no hacerlo, ella es una de las pocas personas a la que le puedo contar o confiar cualquier inquietud. Para muchos es difícil poder abrirnos con una persona sin tener el constante miedo de ser lastimados o vulnerados de alguna forma, tengo la confianza en ella como para contarle prácticamente cualquier cosa.

-Me soporta, así de simple;

Tengo la no tan grata cualidad de irritarme con facilidad, obstinarme o fastidiarme… En ocasiones puedo ser algo hiriente o pesado, incluso llego a pensar en algunos instantes que ese es mi estado natural, sin embargo ella hace lo posible por enterrar mi no tan buen carácter y yo hago lo posible por no ser tan pesado y de eso he aprendido un montón, creo que gracias a esto me he vuelto una persona mucho mas amable y menos ácida.

-Nos entendemos con solo mirarnos;

Cuando dos personas pasan mucho tiempo juntos, los gestos las miradas y hasta el tono de voz al hablar son como mensajes en código, un lenguaje secreto que solo ellos logran comprender entre sí y el hecho de que podamos entendernos con una mirada o un gesto de cara dice mucho para mí de lo bien que nos conocemos, es algo casi que instintivo.

Últimamente hemos estado algo distanciados, en gran medida por lo ocupado que estoy entre la universidad y otros asuntos personales, pero espero que podamos volver a pasar ese tiempo de calidad juntos como en días anteriores, tenemos muchas cosas por hacer y hablar. A pesar de el tiempo que hemos estado sin vernos, siento el mismo aprecio por ti que he sentido desde que comenzamos a congeniar y a volvernos tan cercanos y nada cambiará eso. Te amo mucho @gabrielafranco y espero que pronto volvamos a vernos y a seguir creando hermosos recuerdos.

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